Hay gente que todavía no llega a entender el poder que tiene un Blog por si mismo… estos días he descubierto que casi llega a ser una extensión del cuerpo… casi cobra vida… y se convierte en una parte más a través de la cual eres totalmente localizable.
A ti, personaje anónimo (aunque sé quien eres, creeme…) que me dejó un comentario muy “expresivo” y que más tarde me llamó por teléfono… no sé si decirte que te odio o darte las gracias de la forma más efusiva del mundo. En cualquier caso, has provocado algo que tarde ó temprano hubiese pasado… algo que yo ya sabía e intentaba ocultar en mi cabeza. Eso sí, te pido que seas sincero y vayas a identificarte ante quien debes… ¿hay valor?
Y no me voy a olvidar de ti, quien tantas horas estuvo ahí, siempre, pasase lo que pasase y ahora ya, pues desaparecerá… sabes todo lo que te tenía que decir; gracias por todo y lamento que al final quede una decepción tan grande… supongo que en el fondo tenías razón cuando hace meses me dijiste que no era todo tal y como parecía… maldita inocencia propia. Sólo espero tener razón… y la vida lo dirá.
Por supuesto, la vida sigue, con nuevos retos y nuevas ilusiones… y ahí estaremos todos, al pie del cañon.