Carlos Cordero – Blog

I've got faith to believe I can do anything

Acerca de…

Nací en Madrid un caluroso verano de 1986 y con mis 23 años, me considero una persona llena de energía y con un Carlos Corderoinstinto de superación continuo. Es posible que ese mix fuese el responsable de que con poco más de 10 años ya estuviese trasteando con el make menuconfig de los kernel de Linux y con 15 años crease, con el continuo apoyo de mi familia, el que sería mi primer proyecto empresarial (nunca olvidaré la cara del Notario aquel día…). La informática es una pasión, las nuevas tecnologías son el segundo café de cada día, y no puedo evitar recordar todos los días la suerte que tengo por poder trabajar en aquéllo que me gusta.

Estoy convencido de que el mejor arma que existe en este sector es ser autodidacta, el intentar aprender algo nuevo todos los días… esos pequeños detalles que meses después solucionan un buen dolor de cabeza. En estos años no he parado de aprender y debo confesar que sigo sintiéndome como un niño cada vez que tengo la oportunidad de estar delante de un rack lleno de máquinas, routers, switches y firewalls… y por supuesto, cables.

He tenído la oportunidad de trabajar sólo, de trabajar con socios, como cabeza visible (y no tan visible) de empresas propias y por supuesto, en proyectos junto a compañeros que me han aportado diversas formas de afrontar el día a día. Hace años que escribí por primera vez la frase “cada cliente es un mundo” y cuanta razón tenía… autónomos, pymes, grandes empresas y administración pública; cualquier parecido era pura casualidad. Profesionalmente tendría que agradecer tanto a tantas personas que podría empezar pero creo que no terminar… incluídas aquellas que me han hecho pasar más de un mal rato pero que también me han enseñado mucho sobre eso que los expertos llaman “inteligencia emocional”.

En el ámbito personal, mi mayor apoyo es mi ojito derecho, Laura, que ya tiene 3 años… ¡como pasa el tiempo! Sólo ella es capaz de darme la fuerza que se necesita para seguir algunos días y para superar cualquier barrera… cualquier padre lo entendería, ¿verdad?

Y para terminar esta presentación, algunos detalles: café con leche, templada, y dos sobres de azucar; me encanta el café de la nespresso, y si, se puede tomar con leche y hacer mucha crema (aunque algunos digan que el café con leche no es café); tengo el vicio de fumar (que se le va a hacer…); me apasiona la Formula 1, la fotografía y el tiro con arco (este último lo practico siempre que tengo un rato…). Hay que encontrar la estabilidad entre la jornada profesional y la jornada personal, eso es lo que aporta finalmente la esencial “estabilidad”.

Este blog es como mi tercer brazo, un pequeño rincón en internet donde escribir lo que siento, aquello que pasa por mi cabeza, anécdotas y en general, lo que me apetezca cada día.