Carlos Cordero – Blog

I've got faith to believe I can do anything

El matrimonio entre Nokia y Microsoft no es tan extraño

Desde que se hizo oficial la semana pasada la noticia (“bomba” para algunos) sobre el matrimonio (de conveniencia) entre Nokia y Microsoft he oído y leído muchos comentarios, la mayoría de ellos de sorpresa sobre la elección que ha hecho Nokia. Y es que, seamos sinceros, si se piensa fríamente, no es tan rara esa elección, de hecho, es la única decisión lógica que podía escoger para seguir manteniendo un mínimo rasgo de su forma de ser. Intentaré explicarme…

La situación actual es que la empresa finlandesa ha perdido (bueno, perdió hace tiempo) la posición de rey que tuvo durante muchos años. Hasta la salida del iPhone, se podía considerar que era quien fabricaba los mejores móviles y quien ofrecía el mejor ecosistema de funcionamiento. Recuerdo que cuando empecé a utilizar móvil, hace unos 12 años, todo el mundo quería tener un móvil Nokia. Ahora ya no es así.

En el paradigma actual de los smartphones encontramos tres sistemas operativos con mayor o menor cuota de mercado: el iO

Nokia Microsoft

S de Apple, Android y Windows Phone. Symbian, el sistema operativo de los móviles de gama alta de Nokia, murió. De el solo se puede decir que es lento, muy lento, anticuado… perdió el tren. Para mayor desgracia del fabricante, los usuarios dejaron de tomar la decisión de compra de un móvil exclusivamente en base al hardware y ahora el software se ha convertido en algo decisivo.

El mayor problema de Nokia es que no ha sabido adaptarse al mercado, no han sabido detectar que su software había muerto y han insistido en seguir siendo diferentes al resto… pero el mercado no les ha acompañado.

Finalmente, Nokia tuvo que claudicar y empezar ha buscar soluciones: Meego parecía la solución, pero lamentablemente ya era demasiado tarde… demasiada competencia para conseguir lanzar un cuarto sistema operativo al mercado. Bajo este escenario, la solución era adoptar una de las soluciones existentes en el mercado: iOS se puede descartar, puesto que no creo que bajo ningún concepto Apple estuviese dispuesta a licenciar su sistema a un tercero. La elección, por lo tanto, se situaba entre Android y Windows Phone.

De nuevo, recordemos que Nokia ha sido durante muchos años una plataforma muy cerrada, han querido seguir utilizando su propio sistema operativo para diferenciarse de la competencia… ergo, lo lógico es descartar Android, que por definición es un sistema operativo abierto. ¿Qué nos queda? Windows Phone.

Nokia, con este movimiento, pierde parte de su esencia, pero entre todas las elecciones posibles, esta era la más lógica para mantener su forma de pensar.

¿Logrará remontar su cuota de mercado? Si tengo que dar mi opinión, creo que si. Nokia hace un hardware fabuloso, y si ahora se une con un sistema operativo que parece ser casi excelente (aunque no lo he probado, todo lo que he leído es positivo)

, , , , , ,