Publicado: 31-05-2010 | Por: Carlos Cordero | Categoría: Enlaces
Comentarios: Ver Comentarios
Como un caballo sin rumbo que galopa sin saber donde quiere ir. En uno de esos momentos en los que has llegado al final de una calle sin salida, y ya es hora de dar la vuelta y volver a la casilla de partida. Todo es demasiado, todo es imposible, no hay más.
Es hora de dejar de buscar con desesperación aquellas cosas que no se pueden tener, que solo son hilos furtivos de esperanza que salen de la imaginación.
A currar, que quedan muchas horas por delante… y tan feliz.
