Aquí estoy, terminando el día cuando quedan apenas 6 horas para que suene de nuevo el despertador. ¿Nunca habeís tenido esa sensación en la cual quieres sonreir y estar serio a la vez? Quizás esa sensación que te provoca saber que las decisiones que tomas son las correctas aunque no sean sencillas.
Siempre, sin excepcion, quedan demasiadas cosas sin decir, bien porque nunca pareció ser el momento oportuno o porque el tiempo no lo permitió. A veces desearíamos poder volver atrás y sosegar esa necesidad, pero en el fondo, el tiempo es tiempo, y lo que no pudo ser, muy posiblemente ya no debe serlo.
En el fondo nunca sabemos si lo que decidimos en un momento dado será lo correcto, pero las decisiones se toman con lo vivido y con el presente. Esta es una pregunta que todos nos hemos hecho, posiblemente en más de una ocasión, ¿será lo correcto? ¿me arrepentiré?
Sólo podemos tener claro algo que se cumple en la mayor parte de los casos, las decisiones no llevan a caminos “buenos” o “malos”, solo nos llevan a caminos diferentes, a moldear un futuro que simplemente será diferente del que quizás hubiésemos vivido al decidir lo contrario.
El final de una etapa siempre es el inicio de otra.
Buenas noches
