Abril 15 2008
Llega la noche…
Que largos se hacen algunos momentos. Que duro es no hablar cuando tanto quieres decir. En esos momentos es cuando sientes que el tiempo se detiene y se convierte en un mero objeto que podrías tocar, mover, sentir…
No cambiaría nada y lo cambiaría todo, por un segundo, por uno de esos momentos, por sentir esa mirada que deja en evidencia al habla, que no necesita ninguna explicación.
Sabemos lo que sentimos, ¿verdad?



¡Ah! La noche.
Por supuesto que sabemos lo que sentimos. Generalmente siempre me arrepiento de no haber dicho tal o cual cosa en el momento en el que debía decirlo.
Tal vez por miedo al rechazo, al quedar mal, en fín.
Lo duro toca cuando llegan los momentos de reflexión, en que te preguntas si de verdad este es el camino que has elegido, y terminas razonando en que todo lo que te rodea forma parte de tu elección. Tanto los obstáculos como las ventajas.
Los obstáculos te ayudarán a ser más fuerte. Y las ventajas a disfrutar de esas cosas.
Ánimo
P.D.: Vaya parrafada que me ha salido, no sé si soy yo…