Mirando las últimas novedades he encontrado unas reflexiones muy interesantes sobre lo más necesario para crear una empresa nueva, con recursos limitados, en este post de Evolution Dreams
Existen un gran número de libros que hablan sobre la “creación de empresas”, de diferente índole, terminología técnica, razonamientos; vamos, me he leído varios de esos, pero la verdad es que la mayoría pecan en algo muy importante: la base sobre la cual se monta una empresa. En casi la totalidad de los libros se habla de los planes de negocio, viabilidades económicas, organización… pero se olvidan de un punto muy importante, bajo mi estricta opinión claro, y es tener una idea sólida, saber que es lo que se quiere hacer, que al final es la razón primera y última de la creación de una empresa. Realmente, sirve de poco tener un capital económico “decente” si no tienes siempre entre ceja y ceja la idea que te llevó a montar algo que, por otra parte, provoca muuuchos dolores de cabeza.
Muchas empresas caen en quiebra después de meses, ó quizás un par de años, y en bastantes ocasiones son empresas que en su inicio gozaban de una inversión digamos “sabrosa”. El problema es que en muchos casos se han ido dando tumbos de un lado para otro, montando “soluciones intermedias” ó “productos intermedios” que al final poco ó nada tenían que ver con la idea que llevó a la creación de esa empresa.
A estas horas de la noche, que son las 3 y algo (si, hora de dormir… ó de beber), me sale un símil rarísimo, pero que creo que explica la situación; “las empresas son como los seres vivos: nacen con un objetivo y deben vivir con ese objetivo” (y no he fumado nada raro)
Buenas Noches, que mañana toca clasificación de Formula 1… y Tenis 